
El Feriante (2017) es un documental transmedia que busca visibilizar las prácticas de los talleres culturales en las cárceles de Rosario (Argentina) y la circulación de sus producciones en ferias de la ciudad.

El protagonista de la serie es Ángel (“El Feriante”), ex-preso que tras recuperar su libertad se inserta en la vida civil vendiendo las producciones que salen de esos talleres culturales en ferias de Rosario, actuando como puente entre el “adentro” (la cárcel) y el “afuera”.
La temática es la de la cultura en contexto de encierro, la producción simbólica en prisión, el derecho a la creación, la ruptura de los estereotipos acerca de la población privada de libertad.

El Feriante se despliega en un conjunto de soportes (video, audio, interactividad, gráfico, impreso) que permiten distintos modos de acercamiento al tema. Esta apropiación transmedia multiplica rutas de acceso y formas de participación.
A través de la figura de Ángel y su vínculo con los talleres de la cárcel, se produce un desplazamiento simbólico, donde los muros son un espacio de producción cultural; las ferias se presentan como un lugar de encuentro entre la cárcel y la ciudad.

El proyecto propone ver a las personas privadas de libertad como sujetos dentro de las prácticas culturales, de creación, trayectoria y agencia. Según uno de sus realizadores “nos interesaba reconocer… cuáles son los modelos de cárcel que se están pensando… dentro de estas condiciones… ¿qué otros escenarios podemos construir?”
El Feriante pone en tensión el sistema penal, la exclusión social, el estigma, y lo hace mediante interventaciones culturales que buscan alterar la narrativa dominante sobre los presos. Este enfoque tiene una clara dimensión política, cultura, de derechos y de producción simbólica.
Uno de los retos fundamentales en este tipo de proyectos es evitar la estetización del sufrimiento o la transformación de la cárcel en un escenario “exótico”. Según lo dicho por el equipo, evitaron mostrar “rejas que se cierran” sino “puertas que se abren”.
Documentar prácticas culturales en la prisión es valioso, pero el reto es que ese registro derive en transformación real (política, educativa, comunitaria). En conjunto, El Feriante es un proyecto destacable en el ámbito de lo documental transmedia, ya que combina formatos, aborda un tema cargado políticamente, incorpora la producción cultural, y genera rutas de participación. Su apuesta por visibilizar lo que suele permanecer invisible y por articular “adentro” y “afuera” lo convierte en un recurso relevante para quienes trabajamos en memoria, cultura, mediación, tecnología.
El Feriante ejemplifica cómo la narrativa transmedia puede articular cultura, formación, derechos humanos y tecnología en contextos de encierro. Su combinación de soportes, su articulación entre “adentro” y “afuera”, y su apuesta por la producción cultural como herramienta política lo hacen una propuesta potente.
