
Shifting Baselines, dirigido por Julien Élie, es un documental que observa el presente desde una fisura geográfica precisa: Boca Chica, Texas, donde el Rio Grande desemboca en el Golfo de México y donde las instalaciones de SpaceX han transformado radicalmente el paisaje. Desde ese punto fronterizo la película interroga la promesa tecnológica de la carrera espacial y sus costos materiales.

El título alude a un concepto ecológico, la “línea base cambiante”, esa adaptación progresiva a la degradación ambiental que termina por normalizar la pérdida. Élie convierte esa idea en estructura narrativa. Las imágenes de dunas, aves marinas y los últimos ocelotes salvajes contrastan con la maquinaria futurista de los lanzamientos espaciales. Pantanos drenados, playas cerradas y viviendas compradas para expandir la base espacial delinean un paisaje donde el progreso parece exigir borramientos sucesivos.

La cámara de Glauco Bermudez y François Messier-Rheault registra tanto la monumentalidad de los cohetes como la fragilidad del entorno, creando una tensión visual constante entre lo sublime tecnológico y lo vulnerable biológico. La música de Mimi Allard refuerza esa ambivalencia.

Boca Chica se convierte en microcosmos de la especie humana, es allí donde confluyen sueños de colonización espacial, expectativas económicas, temores ecológicos y desconfianzas políticas.

Shifting Baselines es una reflexión sobre nuestra capacidad de habituarnos a la devastación.

