
En Sombras Sintéticas, Cuerpos entre Códigos, en la conferencia performática de Alejandra Ceriani y Bruno Bresani se despliega una reflexión incisiva sobre el cuerpo contemporáneo atravesado por tecnologías digitales, proponiendo una poética donde el error es un motor estético y político.

Presentada en el marco de un encuentro de pensamiento sobre prácticas somáticas en la Universidad Nacional de La Plata, la pieza se articula como un dispositivo híbrido, entre conferencia, performance y laboratorio audiovisual.

Desde sus primeras fases marcadas por la latencia, la interrupción y la falla, la obra instala una premisa, el cuerpo ya no puede pensarse como una entidad estable, sino como una superficie en constante negociación con sistemas tecnológicos que lo capturan, lo traducen y lo distorsionan.

Ceriani y Bresani construyen un lenguaje donde coreografiar y editar son operaciones simultáneas. El movimiento se procesa, se ralentiza, se fragmenta. En ese vaivén entre el cuerpo grabado y la imagen digitalizada, emerge una zona de indeterminación donde ambos planos se contaminan hasta volverse indistinguibles.

El núcleo de la conferencia es la reivindicación del fallo técnico como gesto creativo. La desincronización, el ruido visual o la pérdida de señal son aperturas hacia lo inesperado. Sombras Sintéticas se inscribe en una tradición que entiende el error como potencia, como una grieta desde la cual el lenguaje se reinventa y la percepción se desestabiliza.

La obra interpela de manera crítica la relación entre cuerpo y dato, nos pregunta ¿Qué significa que un cuerpo produzca información mientras danza? ¿Qué tipo de subjetividad emerge cuando el movimiento es leído por algoritmos?

La conferencia-performance tensiona estas preguntas a través de imágenes donde los cuerpos se multiplican, se desmiembran y se reconfiguran como “hidras digitales”, rompiendo las lógicas de identidad fija y representación hegemónica.

La performance se vuelve mantra que se repite todo el tiempo “yo soy error, yo soy lapsus, yo soy palabra”. Esta reiteración intensifica la experiencia sensorial, desplaza el discurso hacia una dimensión de lo ritual. El cuerpo, desmaterializado y expandido en el flujo de datos, se convierte en un campo de fuerzas donde lo biológico y lo artificial coexisten en una tensión productiva.
Sombras Sintéticas, Cuerpos entre Códigos es una exploración sobre danza y tecnología, una meditación sobre la fragilidad de nuestras certezas perceptivas en un mundo saturado de imágenes. La performance abre un espacio para pensar otras formas de presencia, donde lo incierto es su condición paradigma.
