Hilar y deshilar las reflexiones de Bruno Bresani sobre la obra de Jesús Monteagudo en tres movimientos.
El artista Catalán Jesús Monteagudo cuestiona el género y sus variantes mediante experiencias performaticas y visuales. Navega la equivalencia entre sexo, género y sexualidad, proponiendo un estudio de la figura híbrida, de la genitalidad protésica y proteica, como alternativa a la habitual división bipartita hombre-mujer, a la identidad múltiple, llegando a la expresión de unidad.
De esta premisa parten vo(yo)eur y Amateur Boys, como una inversión del concepto de minoría, la cual se prolonga en los proyectos que se encuentra desarrollando actualmente – Cumpilation, La puta y el maricón-, digiriéndolos hacia una reflexión, un cuestionamiento o una ventana de la normalización de las prácticas sexuales más libres y espontaneas.
Trabaja con técnicas de copiado y reproducción múltiple –autográficas, fotográficas y videográficas-. Collage e hibridación que se prolongan en el plano de lo formal.
En este ensayo reúno varios registros fotográficos de estos proyectos performaticos bajo una constante a la cual Jesús recure en cada una de sus exploraciones mediante el bordado, el tejido, el hilado o entrelazado. Esta actividad conjunta, reúne y propone una dinámica de creación y deformación colectiva de la idea original, la hace más libre, más impredecible. Esto me recuerda y me lleva al mito de las Nornas que en su tejer y destejer van hilando las vidas, bordándolas en sus telares y destruyéndolas en su angustia del deshilar.
Este ensayo se estructura en la leyenda de las tres Nornas, las cuales determinan el pasado, el presente y el porvenir. En cada Norna seleccione una serie de palabras que determinan o conforman, su actividad y visión. Bajo estas palabras fui creando este dialogo, entretejiendo la creación y la divagación, así como las acciones que desarrolla Jesús en cada una de sus piezas las que van entrelazándose y creándose del vacío, partiendo del blanco al tejido casi imperceptible de los pensamientos.

Las Nornas van hilando los hilos del destino a los pies del árbol Yggdrasil el árbol del mundo que se encuentra en el centro del cosmos. Allí tejen los tapices de los destinos y riegan el fresno con las aguas del pozo de Urd.
Urd, Verdandi y Skuld, son las personificaciones del pasado, el presente y el futuro. La vida de cada persona es un hilo en su telar, y la longitud de cada cuerda es la duración de la vida de dicha persona. Tejen telares tan extensos que mientras una de las tejedoras se encuentra en la cima de una montaña en el extremo occidental, otra se encuentra en el extremo oriental.
Urðr
Ocurrió, destino, rara, aspecto, viejo, pasado, necesidad
No puede uno ser valiente cuando el destino rara vez es ejecutado, recuerda, el aspecto exterior pregona la condición interior.
¿Quieres ser viejo y decrépito?, ¿Continuamente mirando hacia atrás?, ¿Como si estuvieras absorto contemplando sucesos y gentes del pasado que desaparecieron?

Son los que quiero rescatar, al igual que la mujer vieja e hilandera. Con la carecía de un mal siempre surge el hambre de vivir bajo el imperio de la necesidad, ya que sólo la fantasía permanece.
No lo olvides, no olvides tu destino corriente con aspecto a una realidad crítica, que le gusta más releer que leer y no desprecies el recuerdo, él lo retrasa y lo dirige, olvidando siempre el punto de partida y la fuerza de la necesidad de las grandes ideas, de los espíritus vulgares, que no tienen lenguaje, ni una conducta rara para lograr el éxito, manteniendo un aspecto bronceado, aunque sea en el sótano, aun sólo con una copa.

Y pedirás mucho a la gran necesidad de un perro viejo con tutus, el cual no es digno de llamarse poder, a pesar de todos los medios de que dispone y no es capaz de ayudar a salir a flote al hombre que vive en un mundo con ecos y reminiscencias de lo que ha ocurrido.

Cada acontecimiento es un recordatorio que limita nuestro poder y rara vez se equivoca. Así aprendí a considerar más al brillante y apenas pude expresarme por viejo, con un encanto del pasado, el de la necesidad que no conoce las leyes, el que nunca se nos hubiere ocurrido pedir con las riendas más determinantes, para salvarla como sea, bajo el mismo aspecto que el de una jaula que nunca se muere, ni hizo buenos negocios con el azar en caballo un blanco, saltando rápidamente las conclusiones ligeramente deformes, sin oír consejos, dejemos a los seres mentirosos.
Verðandi
Ocurre, ahora, segunda, hermana, joven, atractiva, audaz, mirando, frente, bella, mujer, presente, suerte, medía, hilo, vida, medir, justicia.
Todo lo que ocurre, ocurre necesariamente y más ahora que empiezo a meditar lo que he pensado y por eso ahora amo más a la soledad crítica de mentes de segunda, a la madre ligera que abruma, siendo arrogante e insípida, como la liberalidad del imán en los hierros, sin voluntad ni carácter, como una balanza tímida e indiscreta que sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero vivida mirando hacia adelante. Ella, la balanza, debe ser respetada y protegida de manera absoluta, desde el primer momento de su bella y ordinaria existencia.

¿Cómo tener confianza de su verdadera edad?
Soy incapaz de decirlo de forma optimista, al mirar a los ojos pesimistas que solo ven a los pies, los que son la suma total del pasado, donde ya no se puede almacenar el fanatismo de la barbarie, del hilo en el ovillo. Como una película mal montada, como si de pronto se descompusieran todos los televisores del aburrimiento.

Si la justicia existiera, nadie debería quedar excluido de lo contradictorio, aun que sea por un instante, dejándote en la boca un sabor a gloria, naciendo y renaciendo en cada sorbo, como cuando fuimos martillos y no tuvimos clemencia, como la primera vez que nos engañaste, ya que es más fácil dudar para saberlo todo. Me gusta y me fascina estar sentado horas y horas mirando al melón con los defectos que manifiestan ciertas virtudes de una muerte bella, como cuando somos jóvenes y no miramos lo que nos tortura y nos encadenamos a la mente, como un vaso medio vacío de mentiras a medias.
¿Dijiste media verdad?
¡Mientes dos veces!

Como una constante sorpresa de saber que existo sin las palabras, sin la expresión, sin haber previsto y aceptado las consecuencias de los trabajos sin fuerza, de la impotencia con tiranía.

¡Dicen que es el precipicio de un buen criterio!
Con ello podre medir, observar, o simplemente dar vueltas sobre mí mismo.
Skuld
Necesario, futuro, velo, libro, pergamino, escrito, fin, retorno, origen, inexorable, inevitable, cortar, hilo, detestable, tijeras, muerte, noche, furioso, viento.
La historia cuenta lo que debería suceder y lo que no es conveniente, así como lo urgente contra lo necesario, por eso no pienso nunca, porque llego muy pronto a los temores, a las sospechas, a la frialdad, al odio, a la traición. Escondiéndome frecuentemente en la enseñanza que se hace de cabeza en cabeza, donde nadie puede usar la palabra si no tiene un credo definido y en el mismo momento duda al respecto del que no mira hacia adelante, escribiendo los manuscritos de las palabras de los ojos, donde no hay nada.

La mitad reside en el hablar del fin de la ciencia, de la verdad, de la acción, en la cual a partir de cierto punto no hay retorno. Ese es el punto que hay que alcanzar para no soñar en el dolor inevitable, con sufrimiento opcional, como el hilo que se saca del ovillo sin fiestas, con la belleza de la verdad con paciencia y tiempo.
Aprendemos cuando encontramos a la imperfecta con tiempo y pies seguros. ¿Es ésta una razón para cortar las alas?

Es detestable esa avaricia de quienes lo saben todo, así como la muerte de noche, y los gatos furiosos sin zapatos en una lucha constante contra el resto de los consejos del viento indudable de la luna, con la miel desagradable de Dios.
Estaré solo en un futuro, sin el derecho al pasado, con pocas palabras del sabio que quiere asomar su cabeza al cielo del loco, permitiendo a nuestro pensamiento cambiar de dirección, y me reiré de los peligros de la lectura incesante y no contestare, olvidándolo, destruyéndolo, llorando, mostrando paciencia alegre, ante los peligros de los compañeros con sus palabras de muerte.

Sin un hombre vulgar que escriba lo escrito, solamente nos queda lo escrito en aquel pasado que no produce buenas historias. A fin de cuentas, todo es el origen, es el sexo y es la costumbre de una enfermedad inevitable y dolorosa, dedicada a los demás gracias a la desesperación disfrazada de una verdad pasada, con traición y cobardía, la cual ya no existe llenándonos de ignorancia y grandeza, así como la humillación de añorar correr atrás del viento.
