
En su ópera prima, Henri, el último pirata, Julián Fernández Prieto construye un documental atravesado por la memoria, la admiración y el archivo. La película reconstruye la vida del buzo y explorador francés Henri García, antiguo tripulante del mítico barco Calypso de Jacques-Yves Cousteau, y figura casi legendaria en Rapa Nui.

Desde sus primeros minutos, el documental muestra el material de archivo que Fernández Prieto ha logrado reunir. Filmaciones domésticas, registros submarinos, fotografías y fragmentos de expediciones trazan un recorrido. El montaje, lleno de giros y narrado con una desfachatez que bordea el relato de aventuras, imprime dinamismo a una historia que oscila entre lo íntimo y lo épico.

Henri emerge como un personaje hipnótico: nadador prodigioso, aventurero errante, heredero de tradiciones diversas, y finalmente hombre enamorado de una isla que decide convertir en destino.

En un presente saturado de tecnología y planificación, la figura de Henri encarna una ética de la voluntad y la precariedad asumida, donde la exploración no es espectáculo sino experiencia vital.

Henri, el último pirata es un documental construido con afecto y convicción, que encuentra en el archivo su mayor fuerza poética.

