
Mi robot y yo (Space Cadet), dirigida por Kid Koala, es una fábula de ciencia ficción que convierte la aventura espacial en un relato íntimo sobre filiación, memoria y pérdida. Con una sensibilidad que combina ternura y melancolía, la película narra la separación entre Celeste, una joven astronauta en su primera misión, y el robot que la crió como a una hija.

La distancia cósmica funciona como metáfora de cualquier proceso de emancipación, donde crecer implica partir, y partir implica dejar atrás a quienes nos sostuvieron. Mientras Celeste enfrenta los peligros de un planeta desconocido, el robot atraviesa una experiencia más silenciosa pero igualmente dramática, la de la soledad en la Tierra y el peso de los recuerdos compartidos.

La propuesta estética se apoya en una imaginería delicada y estilizada, donde el color y el diseño visual refuerzan la sensación de aislamiento y asombro. Es la música la que articula el pulso emocional del film.

La película sugiere que la tecnología puede convertirse en espacio de afecto y crianza.

