
En los últimos años, el bioarte dejó de ser una práctica marginal dentro del arte contemporáneo para convertirse en uno de los territorios más complejos de experimentación entre ciencia, tecnología y política de la vida. En América Latina, donde las discusiones sobre extractivismo, biotecnología y ecología atraviesan profundamente la experiencia social, surgieron plataformas capaces de construir puentes entre artistas, investigadores y científicos. Proyecto Bios es un espacio argentino que articula arte, academia y biotecnología para pensar críticamente las transformaciones contemporáneas de lo vivo.
Proyecto Bios funciona como una plataforma de conexión interdisciplinaria. Desde su creación, el proyecto busca conformar un “círculo virtuoso” entre arte, ciencia y academia, capaz de visibilizar prácticas de bioarte, divulgar investigaciones biotecnológicas y producir redes colaborativas entre universidades, artistas y laboratorios.
El proyecto reunió a especialistas provenientes de distintos campos, como Natalia Matewecki y Lucía Stubrin en el área de bioarte, Guillermo Winnicki en el área académica y desarrolladores, programadores y artistas digitales encargados de construir una experiencia virtual inmersiva.

Una de sus características fue la construcción de un entorno web interactivo en 360 grados inspirado en el laboratorio original del Centro Cultural de la Ciencia (C3) de Buenos Aires. El visitante podía desplazarse virtualmente por espacios que conectaban exhibiciones de bioarte, mapas universitarios, investigaciones biotecnológicas, cronologías históricas y experiencias sensoriales. El laboratorio dejó así de ser únicamente un lugar científico para convertirse en una arquitectura estética y pedagógica.
Proyecto Bios construye una cartografía del bioarte latinoamericano y argentino. Al reunir artistas, universidades, investigadores y empresas biotecnológicas dentro de un mismo ecosistema digital, la plataforma visibiliza cómo las prácticas contemporáneas de bioarte dependen de redes complejas de intercambio entre saberes científicos y experimentación estética.
El bioarte aparece entonces como territorio de reflexión ética sobre genética, inteligencia artificial, ecología, manipulación biológica y tecnologías de la vida. En este sentido, Proyecto Bios se inserta dentro de una genealogía latinoamericana donde arte y biotecnología funcionan como herramientas críticas frente a las transformaciones contemporáneas del capitalismo científico.

El bioarte aparece como una zona híbrida donde convergen microbiología, filosofía, genética, ecología y medios digitales. La obra se convierte en proceso vivo. Bacterias, tejidos, cultivos celulares, datos biométricos y sistemas algorítmicos comienzan a formar parte de los lenguajes artísticos contemporáneos.
La plataforma promueve formas de colaboración interdisciplinaria capaces de abordar preguntas sobre el presente ¿cómo afectan las biotecnologías nuestras formas de vida?, ¿qué implicaciones éticas tiene la manipulación genética?, ¿cómo se relaciona la inteligencia artificial con la administración contemporánea de los cuerpos?, ¿quién controla el conocimiento biológico?
En América Latina, estas preguntas adquieren una dimensión compleja debido a las historias de colonialidad y extractivismo que atraviesan el territorio. La biotecnología no es neutral, participa de economías globales que administran semillas, recursos genéticos, alimentos y sistemas de salud. Frente a ello, el bioarte latinoamericano produce espacios críticos donde lo vivo se convierte en materia de reflexión estética y política.

Proyecto Bios también funciona como archivo. Documentar el bioarte implica también legitimar formas de conocimiento históricamente periféricas dentro del sistema artístico.
Laboratorios de microbiología, centros de investigación genética y espacios de biohacking comienzan a ocupar un lugar similar al que antes tenían talleres de pintura o estudios fotográficos. El artista contemporáneo trabaja ahora con organismos vivos, datos y protocolos científicos.
La pregunta no es únicamente qué puede hacerse técnicamente, sino qué tipo de mundo estamos construyendo mediante esas tecnologías.

El bioarte pone en crisis la idea moderna del ser humano como entidad autónoma separada de la naturaleza y las máquinas. Organismos híbridos, sistemas bioelectrónicos y vida artificial desdibujan las fronteras entre lo orgánico y lo tecnológico.
Proyecto Bios recuerda que el bioarte consiste en abrir preguntas sobre cómo queremos coexistir con otras especies, otras inteligencias y otras formas de materia en un planeta profundamente transformado por la técnica.
