
El Laboratorio Latinoamericano de Bioarte (LatBioLab) es una plataforma donde organismos vivos, inteligencia artificial, pensamiento complejo y cosmologías ancestrales dialogan para imaginar otras formas de relación entre humanidad, tecnología y Tierra.
LatBioLab es una plataforma curatorial, pedagógica y filosófica dedicada a investigar las intersecciones entre bioarte, biotecnología, ecologías tecnológicas y pensamiento posthumano. A través de exposiciones, programas académicos y proyectos colaborativos, el laboratorio propone un modelo transdisciplinario donde arte y ciencia dejan de operar como campos separados para convertirse en formas complementarias de producción de conocimiento.
Uno de sus conceptos es la relación entre Gaia y Pachamama. Ambas figuras —la Tierra como organismo vivo desde la tradición occidental y la cosmovisión andina de la Madre Tierra— funcionan como núcleos simbólicos para pensar la crisis contemporánea desde perspectivas ecológicas y decoloniales. En sus proyectos, el planeta deja de entenderse como recurso explotable y comienza a aparecer como una entidad viva, sensible e interconectada.

En The Nature of our Nature, proyecto presentado en el festival internacional Ars Electronica, se reunieron obras que investigaban las relaciones entre organismos biológicos, inteligencia artificial, desiertos, glaciares y sistemas tecnológicos. La exposición buscaba “sensibilizarnos sobre nuestra condición humana y nuestra relación con la Tierra, Gaia y la Pachamama”, articulando arte y tecnología como herramientas para imaginar futuros ecológicos posibles.
La obra Glaciator, del artista argentino Joaquín Fargas, busca producir una imagen crítica sobre la relación entre humanidad, tecnología y devastación ambiental.
Otra pieza de Fargas es Rabdomante, instalada en el desierto de Atacama, un sistema tecnológico obtiene agua atmosférica en uno de los territorios más áridos del planeta, generando un nuevo ciclo artificial de supervivencia. La obra tensiona las fronteras entre máquina y ecosistema, mostrando cómo la tecnología puede operar simultáneamente como herramienta de supervivencia y síntoma de crisis planetaria.

Joaquín Fargas
LatBioLab insiste en que la complejidad del presente exige modelos de pensamiento capaces de conectar disciplinas aparentemente incompatibles, biología, arte, informática, filosofía, robótica y ecología.
En este contexto, el laboratorio desarrolla un “Laboratorio de Pensamiento Complejo”, creando un espacio orientado a reflexionar sobre las transformaciones sociales y biopolíticas posteriores a la pandemia de COVID-19.
Obras como Colonia, del artista Darío Sacco, utilizan materia orgánica en descomposición y componentes electrónicos obsoletos para construir instalaciones sonoras donde residuos tecnológicos y procesos biológicos funcionan como un único cuerpo vivo.

Darío Sacco
Muchas de sus obras transforman datos ambientales, bioseñales o procesos biológicos en experiencias acústicas y visuales inmersivas. La percepción humana deja entonces de funcionar como centro absoluto y comienza a integrarse dentro de redes ecológicas más amplias donde microorganismos, algoritmos y sistemas naturales participan activamente.
El cuerpo humano ya no aparece como entidad autónoma y separada de su entorno, sino como nodo transitorio dentro de complejas redes biológicas y tecnológicas. En las prácticas de LatBioLab, organismos vivos, inteligencia artificial y sistemas robóticos producen ensamblajes híbridos que cuestionan las nociones tradicionales de identidad y humanidad.
El laboratorio incorpora referencias vinculadas a cosmologías indígenas, pensamiento ambiental y críticas decoloniales. La presencia simbólica de Pachamama dentro de sus proyectos introduce una dimensión ética y territorial que desplaza la visión extractivista dominante sobre la naturaleza.
Trabajar con organismos vivos, datos ambientales y tecnologías híbridas implica también intervenir críticamente sobre las formas contemporáneas de administración de la vida. LatBioLab entiende el bioarte como una práctica de reflexión planetaria. El laboratorio propone una sensibilidad distinta, más lenta, relacional y consciente de nuestra interdependencia con otras formas de existencia.
El Laboratorio Latinoamericano de Bioarte, convierte la tecnología en una herramienta de percepción ecológica. LatBioLab insiste en una pregunta ¿cómo coexistir con otras especies, otros sistemas y otras inteligencias sin destruir las condiciones que sostienen la vida?
