Autor – Bruno Bresani

El corazón de los mexicanos esta en sus canciones, en su cultura, en esa cultura que oculta los placeres, en esas letras que juegan con los sentidos y los deseos. En el Cancionero Trans están los ecos de las tradiciones emergiendo como una recopilación de placeres y exploraciones. Este cancionero, es un juego de imágenes y conceptos confrontando al género con las letras impregnadas de estereotipos, el machismo se hace presente en sus letras como un reflejo y reproducción todos los mecanismos de discriminación y violencia. Las canciones nos permiten nombrar cosas que sentimos, son las que nos educan en lo sensorial. El Cancionero Trans se presenta como un código desincriptado, un código que abre lo oculto en el deseo, el cancionero se enfrenta a las violencias ejercidas en la comunidad LGTBIQ+ dentro de esta sociedad machista. De acuerdo con la Comisión para Prevenir y Erradicar la Discriminación (COPRED), la esperanza de vida de las personas trans es de 35 a 37 años, mientras el de la población en general es de 77, esta diferencia se debe fundamentalmente a la violencia, discriminación y efectos en su salud que genera el rechazo a causa de su identidad. Por su parte, el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) llevó a cabo la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (ENDISEG) la cual detalló que el 54.1% de la población trans tiene entre 15 y 24 años, mientras que ni siquiera el 3.3% supera los 55 años o más, es decir, no hay más de 30 mil personas trans que llegue a la tercera edad.
Retomo un cancionero usado, abandonado y lo reconfiguro contraponiendo los juegos y sugerencias de las letras con encuentros y placeres con otras corporalidades, es un viaje de rincones y deseos que se concreta en 122 imágenes que conforman el fotolibro/cancionero intervenido.

















































