
En un momento en que la tecnología parece avanzar bajo la lógica homogénea del capital global, la práctica de Paula Gaetano Adi irrumpe como una desviación crítica, abriendo una fisura donde la máquina deja de ser instrumento de dominación para devenir territorio de imaginación política. Su trabajo, situado en la intersección entre robótica, artesanía, performance y video, amplía los límites del arte contemporáneo y cuestiona las propias condiciones de posibilidad de la tecnociencia.

La artista propone una “nueva imaginación técnica” capaz de atender a la potencia de mundo tanto del arte como de la tecnología, subrayando que lo humano y lo no humano están “inextricablemente ligados” en entramados complejos, afectivos y colectivos . Esta perspectiva es una praxis, en ella, la inteligencia no es una propiedad abstracta, sino una condición encarnada, situada y relacional.

Gaetano Adi construye una estética encarnada y situada. Su enfoque dialoga con el posthumanismo crítico y la tecnociencia feminista, reconfigurándolas desde una perspectiva descolonial que pone en crisis el ideal moderno de lo humano. En su obra, lo humano y lo no humano se entrelazan en ensamblajes inestables donde emergen otras formas de agencia y sensibilidad.

Uno de los núcleos conceptuales de su práctica es la plataforma Mestizo Robotics, desarrollada junto al arquitecto Gustavo Crembil. Se trata de un manifiesto en acción, una invitación abierta a imaginar y construir “criaturas tecnomestizas” que combinan tecnologías de punta con saberes artesanales, materiales precarios y prácticas vernaculares. La artista insiste en prácticas tecnológicas “situadas, relacionales y vernaculares”, enfatizando que la producción tecnológica no es neutral, sino profundamente cultural y política.

Nos plantea una propuesta robótica “desde abajo” la cual desafía los imaginarios de la innovación. Gaetano Adi reivindica procesos emergentes donde la inteligencia se construye en interacción con el entorno. Su obra se inscribe en una crítica a la colonialidad del saber, evidenciando cómo los modelos tecnológicos globales han sido históricamente configurados por lógicas de explotación.

El proyecto Guanaquerx lleva estas ideas a una dimensión performativa. El 19 de enero de 2024, un robot de exploración terrestre atravesó la cordillera de los Andes, alcanzando altitudes superiores a los 4500 metros, en una acción colectiva que reimagina el histórico cruce liderado por José de San Martín. Esta acción se trata de una reescritura tecnopoética que articula saberes indígenas, ingeniería contemporánea y prácticas artísticas colaborativas.

Guanaquerx propone una cosmotécnica andina, una forma de pensar la tecnología desde la relación con el territorio, la memoria y las ecologías locales. Este gesto desplaza la narrativa del progreso lineal hacia una multiplicidad de futuros posibles, donde humanos y no humanos coexisten en relaciones de interdependencia.

Otro eje de su obra es el cuerpo. Gaetano Adi lo entiende como una interfaz donde se cruzan fuerzas biológicas, tecnológicas y simbólicas. Sus esculturas robóticas, performances e instalaciones interactivas exploran cómo la tecnociencia produce artefactos, subjetividades, afectos y modos de existencia.

En el Manifiesto Robocapocalíptico, propone desmontar los imaginarios apocalípticos y utópicos que han dominado la cultura tecnológica, planteando un futuro abierto, múltiple, donde la imaginación opera como herramienta de liberación onto-epistémica.

La obra de Paula Gaetano Adi nos pregunta ¿qué tipo de tecnologías queremos habitar? ¿Qué mundos estamos construyendo? Su práctica es una invitación a habitar la indeterminación. A construir, desde los márgenes, máquinas que no solo funcionen, sino que también imaginen y resistan.
