
En el marco de POSVERSO Bienal 2026, la convocatoria internacional de Radioarte confirma que la poesía experimental puede encontrar en la escucha uno de sus territorios más fértiles. Bajo la curaduría del artista sonoro e investigador brasileño Yuri Bruscky, el Festival de Radioarte reunió una selección internacional que entiende la radio no solamente como medio de transmisión, sino como lenguaje artístico, dispositivo crítico, espacio poético y territorio de memoria e imaginación pública.
La convocatoria, articulada bajo el eje general de la Bienal, «Del encantamiento y el horror», construye una cartografía amplia de las prácticas sonoras contemporáneas. La lista definitiva reúne artistas, investigadores, colectivos, compositores, radiodifusores y experimentadores de distintos países, con una presencia especialmente significativa de Brasil, pero también de Argentina, Italia, España, Chile, México, Alemania, Portugal, Francia, Reino Unido, China, Irán, Corea del Sur, Grecia, Venezuela, Holanda y Taiwán.
Entre los seleccionados se encuentran Ada Gomiz, Albert Bayona, Alessia Damiani, Alexandre Sperandeo Fenerich, Ali Balighi, Ana Gábri, Andrea González, Barullo, Boyi Bai, Clemens von Reusner, Colectivo Refluxus, Giovanni Fontana, Jonty Harrison, João Castro Pinto, Lampropoulou Magda, Luigi Morleo, NEA, Rádio Acúfeno, SCRHUCH, Valentin Sismann, VorticeX y #FFFF00, entre muchas otras propuestas individuales y colectivas. La diversidad de procedencias y configuraciones, desde artistas individuales hasta dúos, colectivos y proyectos radiofónicos, evidencia un campo que difícilmente puede reducirse a una sola definición de radioarte.

Dentro de esta constelación internacional destaca la participación de Bruno Bresani, artista brasileño radicado en México, cuya selección establece un diálogo particular con una trayectoria vinculada a la memoria, el archivo, las luchas sociales y las problemáticas latinoamericanas como procesos de experimentación artística. Su presencia sitúa a México dentro de esta red internacional de prácticas radiofónicas, retomando de colectivos de buscadoras, nos ubica en un territorio devastado por la violencia, lo cual nos amplía la relación entre las investigaciones sobre archivo y las posibilidades de la escucha social.
Uno de los valores de la selección reside precisamente en su heterogeneidad. No se trata de imponer una estética común, sino de reunir distintas maneras de entender la experiencia radiofónica, encontrándonos a través de composiciones electroacústicas, experimentaciones vocales, poesía sonora, investigación, prácticas colectivas, performance y exploraciones de los límites entre ruido, lenguaje, tecnología y transmisión. La lista funciona así como un mapa de las múltiples formas que puede asumir hoy una obra concebida para ser escuchada.
La presencia de nombres como Giovanni Fontana, figura histórica de la poesía sonora y visual italiana; Jonty Harrison, reconocido por su trabajo en composición electroacústica; João Castro Pinto, vinculado a la música experimental y las prácticas sonoras; o Clemens von Reusner, con una trayectoria en música electrónica y electroacústica, permite además establecer un diálogo entre distintas generaciones de la experimentación sonora. Junto a ellos aparecen artistas y colectivos de generaciones y procedencias diversas, haciendo de la selección un espacio de encuentro entre genealogías históricas y prácticas contemporáneas.

Especial atención merece la dimensión colectiva de la convocatoria. Proyectos como Colectivo Refluxus, Duo Sonhos Zebb, Rádio Acúfeno, SCRHUCH, Sara Não Tem Nome & Victor Galvão, Petra Dubach & Mario van Horrik, Virgínia Guimarães y Mayara Bezerra o Lílian Campesato y Valéria Bonafé desplazan la figura tradicional del autor individual y plantean la producción sonora como una práctica de colaboración, intercambio y escucha compartida.
Esta amplitud resulta coherente con la propia naturaleza del radioarte. La radio introduce una condición particular, donde la obra ocurre en el espacio mental del receptor. Una voz puede convertirse en paisaje; una interferencia, en acontecimiento; un silencio, en materia; un ruido, en memoria. Al prescindir de la imagen, el radioarte no necesariamente empobrece la experiencia hacia la desplaza hacia la imaginación.
En este sentido, el tema «Del encantamiento y el horror» adquiere una resonancia especial. La radio es capaz de producir ambos estados porque trabaja con aquello que no vemos. El encantamiento surge cuando una voz o un sonido abren un espacio desconocido; el horror aparece cuando ese mismo espacio se vuelve incierto, inquietante o imposible de controlar. La escucha se convierte entonces en un territorio donde lo invisible adquiere presencia.

La selección de POSVERSO revela una geografía alternativa del arte sonoro. Aunque Brasil ocupa un lugar predominante en la lista, la convocatoria establece conexiones entre América Latina, Europa, Asia y Medio Oriente, haciendo visible una red internacional que no depende exclusivamente de los circuitos tradicionales de las artes visuales. La radio, por su propia historia, permite pensar otras formas de circulación cultural, donde las señales atraviesan fronteras, las voces viajan sin necesidad de trasladar cuerpos y las obras que pueden existir simultáneamente en diferentes territorios.
Las obras seleccionadas serán transmitidas durante septiembre de 2026 mediante Radio POSVERSO y Radio Ganuritov, para posteriormente incorporarse al archivo digital de la Bienal. De este modo, la experiencia radiofónica adquiere una segunda existencia como memoria y documento.
El Festival de Radioarte de POSVERSO es una cartografía de la escucha contemporánea. Su importancia está tanto en las obras que serán transmitidas como en la red de artistas que la selección consigue poner en relación. En un momento dominado por la producción incesante de imágenes, esta apuesta devuelve al sonido su capacidad crítica, haciéndonos detener la mirada, activando la imaginación y abriendo espacios que solamente existen en la escucha.
Entre el encantamiento y el horror, POSVERSO propone así una radio expandida: una radio que no solamente transmite, sino que produce memoria, comunidad, pensamiento y posibilidad poética.
