
En el marco del Seminario RC14 de Zona de Riesgo, el artista Josema Zamorano presentó una conferencia dedicada a su proceso de investigación y producción en torno a Esta primavera abriente / This Opening Spring, un proyecto editorial desarrollado durante varios años y finalmente articulado en dos volúmenes. La sesión permitió conocer no solamente las imágenes y los objetos que conforman la publicación, sino también las preguntas que atraviesan su construcción, donde podemos ver la relación entre fotografía y realidad, el papel de la cámara en la producción de conocimiento, el glitch como estrategia crítica, la crisis de la modernidad y las posibilidades del libro como dispositivo interactivo.
La conferencia tuvo como punto de partida la revisión de portafolio que Zamorano había realizado años atrás dentro del propio seminario con el curador Juan Antonio Molina. Aquella primera conversación, explicó el autor, ocurrió cuando el proyecto se encontraba todavía en una etapa temprana y terminó influyendo en diversas decisiones que posteriormente condujeron a su edición final. De esta manera, su participación en el RC14 adquirió también una dimensión retrospectiva, ya que regresar al seminario significó volver sobre un proceso que había desarrollado durante años.
Esta primavera abriente es un proyecto que deliberadamente se resiste a las categorías convencionales del libro. Fotografía, fotomontaje, collage, poesía, poesía concreta y escritura conviven sin establecer una jerarquía entre lenguajes. La obra no plantea que el texto explique la imagen ni que la fotografía ilustre la palabra; ambas funcionan como formas autónomas de pensamiento que se encuentran, se contradicen y se contaminan.

Esta condición híbrida se relaciona directamente con la experiencia migratoria de Zamorano y con su tránsito entre dos lenguas. El título bilingüe no constituye simplemente una traducción, sino una forma de hacer visible esa condición fronteriza. La obra se construye entre idiomas, imágenes y territorios, y convierte esa fragmentación en un método creativo.
Uno de los aspectos centrales de la conferencia fue la concepción del libro como objeto interactivo. Los dos volúmenes funcionan como cajas que contienen piezas y páginas sueltas. Al abrirlos aparece un índice visual que propone una posible ruta de lectura, pero que no obliga al lector a seguirla. La estructura puede alterarse, las páginas pueden reorganizarse y determinadas imágenes pueden adquirir nuevos sentidos dependiendo de la secuencia elegida.
En este planteamiento aparece Ulises Carrión y su concepción del libro como una secuencia espacio-temporal. La lectura deja entonces de ser una operación pasiva para convertirse en una acción. El lector no solamente recibe una obra terminada; participa en su construcción. Pasar una página, detenerse, comparar, cambiar el orden o descubrir una correspondencia entre fragmentos se convierten en operaciones constitutivas del sentido.

Esta idea permitió que durante la conferencia surgiera también una reflexión sobre la historia del libro de artista y sobre las posibilidades de las prácticas interactivas. La propuesta de Zamorano se encuentra así en diálogo con una tradición que ha cuestionado el libro como simple contenedor de palabras para convertirlo en un espacio de experimentación.
El origen del proyecto se encuentra en la pandemia. Para Zamorano, aquel periodo de confinamiento produjo una experiencia paradójica, ya que mientras la modernidad parecía detenerse, la naturaleza recuperaba temporalmente espacios que la actividad humana había ocupado. El descenso del tránsito, la reducción de la actividad industrial y el silencio de las ciudades permitieron observar nuevamente animales y escuchar sonidos que parecían haber desaparecido.
La pandemia se convirtió así en una especie de interrupción de la maquinaria moderna. Esa experiencia llevó al artista a producir bitácoras, fotografías, collages y textos que con el tiempo se transformaron en una reflexión crítica sobre la modernidad y sus sistemas de representación.

Zamorano cuestiona la idea de que la fotografía sea simplemente un mecanismo objetivo para registrar la realidad. Desde su perspectiva, la cámara forma parte de una genealogía moderna de producción de evidencias, clasificación y datificación. Su historia se cruza incluso con procesos tan problemáticos como la eugenesia y el racismo científico, particularmente a través de figuras como Francis Galton, quien utilizó simultáneamente procedimientos fotográficos, estadísticos y clasificatorios.
En este sentido ¿qué ocurre cuando dejamos de confiar en la imagen como evidencia transparente?
La respuesta de Zamorano consiste en intervenirla. El glitch, el desenfoque, el movimiento, la manipulación algorítmica y el collage permiten introducir errores en los sistemas que pretenden reconocer, clasificar y ordenar las imágenes. El error se convierte en una posibilidad estética y política.

Recordemos que si la cámara constituyó uno de los primeros dispositivos modernos para producir una imagen aparentemente objetiva del mundo, los sistemas contemporáneos de inteligencia artificial llevan esa lógica hacia mecanismos capaces de clasificar, predecir y generar imágenes. Zamorano propone responder a esa lógica desde la alteración, debemos llevar el algoritmo hacia el límite, producir una falla y utilizarla como espacio de creación.
La conferencia mostró así que el glitch no es una estrategia de resistencia frente a la pretensión de que todo pueda ser reconocido, organizado y convertido en información.
También el lenguaje participa de esta operación. Los poemas presentes en los volúmenes trabajan mediante fragmentos, referencias y desplazamientos. Zamorano mostró una pieza construida a partir de ecos transformados de diversos poemas de la tradición mexicana, generando una escritura donde las fuentes aparecen desarticuladas y posteriormente recombinadas. La literatura funciona de la misma manera que la fotografía: se corta, se desplaza y vuelve a ensamblarse.

En Esta primavera abriente, mirar y leer son operaciones que terminan por confundirse.
La conferencia del RC14 permitió además comprender que el proyecto no termina en el libro. Sus presentaciones en ÉXIT la Librería y posteriormente en Latitud 253 expandieron la publicación hacia la instalación y el performance. Algunas piezas fueron trasladadas a las paredes mientras ejemplares del libro permanecieron disponibles para ser manipulados por los visitantes.
La dimensión performática amplió todavía más la investigación. En colaboración con músicos experimentales, Zamorano incorporó cello, voz, armonio, video y manipulación de imágenes en tiempo real. El glitch generado desde la propia cámara se convirtió en materia visual para performances donde fotografía, sonido y movimiento ocurren simultáneamente.
De este modo, el proyecto adquiere una naturaleza expandida, ya que es libro, archivo, instalación, imagen, texto, performance y dispositivo tecnológico.

La conversación posterior con los participantes del Seminario RC14, nos acercó al pensamiento de Ulises Carrión y permitió profundizar en la pregunta acerca de por qué el artista decide entregar al lector parte del control sobre la estructura de la obra. La respuesta de Zamorano apunta hacia una reflexión metadiscursiva, en la cual si toda obra de arte implica una interacción, hacer explícita esa interacción en el libro permite cuestionar la forma estandarizada en que solemos relacionarnos con este objeto.
La lectura deja de ser entonces una ruta previamente determinada, el libro se transforma en territorio, en ese territorio también aparece la fragmentación como una forma de pensamiento. Fragmentos de imágenes, poemas, lenguas, recuerdos, archivos y experiencias se encuentran sin necesidad de convertirse en una totalidad cerrada. La obra no busca reconstruir una unidad perdida, sino producir otras relaciones entre aquello que ha sido separado.
Esta primavera abriente puede leerse como una investigación sobre la posibilidad de abrir. Abrir el libro, abrir la imagen, abrir el archivo, abrir el lenguaje y, finalmente, abrir los sistemas que pretenden determinar de antemano cómo debemos mirar.
La conferencia de Josema Zamorano en el Seminario RC14 de Zona de Riesgo permitió observar ese proceso desde dentro, dejándonos no solamente en una presentación de obra terminada, sino en un relato de una investigación que comenzó en la pandemia y que continúa interrogando las relaciones entre fotografía, tecnología, naturaleza, memoria y lenguaje.
Frente a un presente dominado por imágenes algorítmicas y sistemas predictivos, Zamorano propone algo aparentemente sencillo pero profundamente político, introducir una falla, alterar la secuencia, cambiar la mirada y devolverle al lector la posibilidad de decidir. En ese gesto, el libro deja de ser un contenedor y se convierte en un espacio de libertad.
