El volcán Xitle, ubicado en las faldas de la Sierra del Ajusco, al sur de la Ciudad de México, forma parte del campo volcánico de la Sierra Chichinautzin, una región de origen volcánico que transformó la Cuenca de México. Su erupción ocurrió probablemente entre los años 245 y 315 d. C. Sus huellas permanecen en el Pedregal: un territorio de roca basáltica, grietas y cavidades que, con el paso de los siglos, se convirtió en refugio de una singular diversidad de plantas y animales. La erupción del Xitle no solo marcó un episodio decisivo de la historia geológica y humana del Valle de México, sino que dio origen a un paisaje donde la memoria del fuego continúa presente en cada piedra.





