
With Hasan in Gaza, Palestina-Alemania-Líbano, 2025, 106 min.
D, G, F en C, E, Prod: Kamal Aljafari.
Con Hasan en Gaza es una reflexión sobre el archivo y la supervivencia de las imágenes. Kamal Aljafari convierte un material filmado en 2001, olvidado durante más de dos décadas, en un acto de resistencia frente al borramiento histórico. Su película, una de las obras más conmovedoras del 45 Foro Internacional de Cine, demuestra que el cine desafía la violencia rescatando aquello que estuvo a punto de desaparecer.
Hay imágenes que nacen para documentar un instante y otras que, con el paso del tiempo, adquieren un significado que nadie podía prever. Lo que comenzó como la búsqueda íntima de un antiguo compañero de prisión termina convirtiéndose, más de veinte años después, en una de las reflexiones cinematográficas sobre la memoria, el archivo y la persistencia de un pueblo sometido al despojo.
En 2001, Aljafari regresó a Gaza para localizar a un joven con quien había compartido una celda tras ser encarcelado por el ejército israelí cuando apenas tenía diecisiete años. Durante ese recorrido conoció a Hasan, un guía que le permitió comprender desde la experiencia cotidiana las condiciones que dieron origen a la Segunda Intifada. Después de dos días de filmación, el director abandonó Palestina y las cintas permanecieron guardadas durante más de dos décadas.

La historia de la película comienza realmente en 2024, cuando un reencuentro inesperado impulsa al cineasta a revisar aquel material olvidado. El contexto ha cambiado, Gaza ha sido devastada por una violencia de dimensiones históricas y las imágenes registradas en 2001 dejan de ser un simple documento personal para convertirse en el testimonio de un mundo que, en gran medida, ha sido destruido. El archivo preserva la existencia de aquello que el presente intenta borrar.
Aljafari demuestra que ningún archivo permanece inmóvil. Cada imagen modifica su significado conforme cambian las circunstancias históricas desde las cuales es observada. Las calles recorridas por Hasan, los rostros anónimos, los paisajes urbanos y las conversaciones registradas adquieren intensidad porque el espectador conoce el destino posterior de esos lugares. El tiempo convierte cada plano en un acto de memoria.
La mayor fuerza de Con Hasan en Gaza reside en la dignidad con la que retrata la vida cotidiana bajo la ocupación. La película muestra personas que conversan, caminan, trabajan, recuerdan y continúan imaginando un futuro. La resistencia aparece como una forma cotidiana de permanecer, de seguir habitando un espacio atravesado por la violencia.

Aljafari desarrolla una práctica cinematográfica cercana al ensayo audiovisual. El montaje organiza las imágenes desde la reflexión y la memoria antes que desde la cronología. El cineasta busca comprender lo que esas imágenes significan hoy. El resultado es una obra donde la distancia temporal se convierte en un recurso narrativo. Mirar el archivo es también mirarse a uno mismo y confrontar aquello que el tiempo ha transformado.
Esta aproximación responde a una constante presente en la trayectoria del director palestino. Desde hace más de dos décadas, Kamal Aljafari ha desarrollado una filmografía dedicada a interrogar las relaciones entre imagen, territorio y desaparición. Sus películas dialogan con el cine experimental, las artes visuales y el ensayo cinematográfico para cuestionar las formas en que la historia oficial construye o elimina determinadas memorias. En Con Hasan en Gaza, esa investigación alcanza una dimensión conmovedora porque el archivo deja de ser únicamente un objeto estético para convertirse en un espacio de supervivencia.
La música de Simon Fisher Turner y Attila Faravelli acompaña esta búsqueda construyendo una atmósfera suspendida donde el tiempo parece dilatarse. Cada silencio adquiere el peso de una ausencia; cada sonido parece provenir de un lugar que ya no existe.

Dentro del 45 Foro Internacional de Cine, la película dialoga con otras obras dedicadas al archivo y la memoria política, pero su propuesta recuerda que el valor de un archivo reside en su capacidad para desafiar el olvido. Filmar es también preservar la posibilidad de que alguien, en otro tiempo, vuelva a mirar.
Con Hasan en Gaza plantea así una pregunta ¿qué puede hacer el cine frente a la devastación? La película demuestra que las imágenes no detienen la violencia ni restituyen las pérdidas, pero pueden impedir que la destrucción alcance también a la memoria.
La obra de Kamal Aljafari es una ética de la mirada, nos invita a comprender que cada archivo contiene vidas y que recuperar una imagen es una forma de devolverle existencia a un mundo amenazado por la desaparición. En esa convicción reside la fuerza política y poética de una película que convierte el acto de recordar en un gesto de resistencia.
